1948-prologo

Luego de varias horas de viaje por fin nuestro tren se detenía en nuestra parada así que sin pensarlo dos veces salí corriendo de nuestro camarote con mi maleta en mano para poder bajar hasta la estación y ver cómo eran las vistas de D’or, la única ciudad en Lieftia con conexión a trenes de los demás países Snis.

Podía ver cómo la gente usaba vestimentas con material principal el cuero, lo cual era muy distinto a las de Basilia que estaban hechas en su mayoría de telas y algodón o incluso como la que yo portaba. En Hokori demás de usarse las telas convencionales también usamos paja para la creación de sombreros y madera para sandalias, aunque todo eso es exclusivo para los campesinos y soldados en todo caso.

Si trataba de extender mi visión por todo el paisaje que me brindaba la ciudad podía notar como tenía una arquitectura muy pelicular para las casas. Cada una contaba con dos o incluso tres pisos más para luego conectarse entre sí por medio de puentes, eran como calles flotantes que cargaban cientos de gente como si estuvieran en el suelo.

Definitivamente no podía dejar de maravillarme al ver cada aspecto que traían los Lieftianos, era un mundo completamente nuevo para mí además del hecho que son muy cerrados a los demás países por cómo fue su historia.

                • Oye tu jovencita ¿No quieres probar un poco de nuestra bola de masa? -Decidí acercarme hacia la señora cuando me percaté que se refería a mí-

 

                • ¿Huh? ¿Disculpa, que es “bola de masa”? -Me sentía intrigada por lo raro que se veía la comida que preparaba-

 

                • Es una comida típica de Lieftia, ten prueba un poco.

La señora extiende su mano hacia mí una bola de masa frita con una servilleta de papel para no quemarme, no sabía si aceptarla o no, pero al ver que atrás de ella tenía una pequeña canasta con un bebe adentro. Inmediatamente pensé que era su hijo por lo cual pensé que no habría nada malo con ella.

Prosigo a sostener la bola de masa y darle un pequeño mordisco procurando no quemarme con la misma, al tenerla dentro de mi boca siento un rico sabor proviniendo de la misma lo cual me motiva a seguir comiendo hasta terminándomela por completo.

                • Jejeje puedo ver que te gusto pequeña ¿Quieres más?

 

                • ¡Claro que sí! Denme dos más por favor.

No había cenado ayer debido a que la comida del tren se echó a perder por ende tenia demasiada hambre que quería seguir comiendo de aquellas bolas de masa.

Mientras comía no me percate que mi compañero hasta detrás de mí con una mirada de enfado combinada con decepción por lo cual decido ofrecerle un poco de lo que estaba comiendo para apaciguar su humor.

                • ¿Crees que dándome comida evitaras que te regañe?

 

                • Es mejor que no hacer nada -Le doy un mordisco a la bola de masa- Vamos pruébalo, no hay nada de comparación en Basilia.

 

                • ¡No me interesa la comida! Te dije mil veces que me despertaras cuando nos detuviéramos, si no fuera por el maquinista hubiera seguido de ruta hasta Peresse.

 

                • Eso pasa por quedarte dormido toda la noche -Termino de comer la bola de masa para pedir otra-

 

                • ¡Tú también te quedaste despierta toda la noche! ¿Y cuantas de esas cosas ya te has comido?

 

                • ¿Podemos desayunar y ya? Si quieres te compenso de mi sueldo, pero ya déjame disfrutar de esta delicia.

 

                • Oye Kai… Recuerdas que tenemos que reunirnos con nuestro cliente para desayunar… ¿Verdad?

 

                • … ¿Cuánto le debo señora?

 

                • De paso paga uno extra, ya me provoco comer uno -Este agarra una bola de masa para irla comiendo mientras camina-

 

                • Te dije que estaban buenas.

Luego de comer un poco nos dirigimos hacia el restaurante donde nos reuniríamos con nuestro cliente. En el camino no podía evitar notar como había una gran cantidad de soldados caminando por las calles de la ciudad, era un poco raro debido a que en Basilia solo pasa cuando hay problemas de los cuales no se pueden encargar la policía.

Basilia contaba con pocas fuerzas bélicas debido a que sus defensas se concentraron en amurallar todas sus ciudades y aumentar la seguridad pública. Si llegara el momento de estallar una guerra tendría que depender de toda la fuerza pública a su disposición.

Por otro lado, Lieftia cuenta con muchos soldados preparados para esas situaciones, el único inconveniente es que tengan más de dos enemigos debido a que posición geográfica les jugara muy en contra.

Justo antes de llegar a nuestro destino vi como pasaba al lado de nosotros un grupo de niños los cuales jugaban pateando una pelota, no pude evitar tener la mirada clavada en ellos hasta que se desvanecieron de mi vista, aquella escena me traía buenos recuerdos de mi infancia que poco a poco se volvían melancólicos.

Sacudí mi cabeza con fuerza para despojarme de aquellos pensamientos y así poder seguir a mi compañero hasta el restaurante. Estando dentro proseguimos a buscar una mesa para esperar hasta que llegara anfitrión.

De repente llega entra al local un tipo con apariencia poco confiable, este se acerca poco a poco hasta sentarse justo al frente en nuestra mesa. Estábamos un poco confundidos por lo que hacia aquel individuo por lo cual íbamos a preguntarle si podíamos ayudarle en algo, sin embargo, nos interrumpe con una pregunta un poco fuera de lugar.

                • ¿Son espías de la SD? -Este preguntaba mientras veía el menú que se encontraba en la mesa-

 

                • ¿Huh? ¿De qué hablas? Solo soy el representante de mi compañera que es una famosa artista del shamisen• en Hokori y estamos aquí en Lieftia por trabajo, no sé de dónde usted saca esas acusaciones.

 

                • Claro, al parecer los enseñan a mentir en Basilia, dígame la verdad de su visita a nuestro país… Joven Roy.

En ese preciso momento nos quedamos en blanco ¿Cómo era posible que supiera el nombre de mi compañero? Solo podía mirar de reojo a Roy y ver como se no podía pronunciar ninguna palabra por el miedo de que las cosas se salieran de control.

Roy respira con fuerza para luego exhalar todo el aire, supongo que trataba de calmarse un poco antes de dar una respuesta, en todo caso yo estaba quitando los seguros que tenia el estuche del shamisen por si el peor escenario ocurría.

                • Bueno, si quieres jugar a las preguntas tu primero contesta la mía ¿Cómo supiste mi nombre?

 

                • Al fin lo admites, pues cuando el tren se detuvo decidí aprovechar que estabas dormido y tu compañera se había bajado para robar tu maleta, cuando la abrí me di cuenta que tenías un chaleco de la SD y tu identificación con tu nombre.

 

                • … Todo porque no me despertaste Kai -Este voltea para mirarme enfadado por lo que había hecho-

 

                • ¿Por qué me echas las culpas a mi? Tú fuiste el gracioso que trajo todo el informe en su maleta.

 

                • .. También deduje que había algo raro con ustedes gracias a ti -Este apunta hacia mi dirección sin dejar de mirar el menú- Cuando mueves tu estuche suena a algo más pequeño que un shamisen, si me lo preguntas es una buena forma de esconder un fusil.

 

                • ¡Oye respétame! -Le respondí furiosa a su comentario-

Al gritar me percato que estaba llamando la atención de todo el restaurante por lo cual decido modular un poco la voz.

                • Yo no soy una “manos delicadas” para andar usando armas de fuego.

 

                • Ya vas a comenzar…

Roy desvía su mirada de mi para luego alzar su brazo en seña para llamar a la camarera.

                • Entonces joven…

 

                • -El sujeto interrumpe abruptamente a Roy- Ya respondí a tu pregunta ahora tú responde la mía ¿Que vinieron hacer aquí?

 

                • ¿Y si no respondo que nos harás? Puedo ahora mismo decir que nos estás amenazando para robarnos, estamos en ventaja ante ti.

 

                • Pues inténtalo.

Los dos se combatían verbalmente para ver quién lograba tener el control de la situación, por lo cual Roy se levanta un poco para poder gritar pidiendo ayuda a los demás del lugar, sin embrago en ese preciso momento llega la camarera la cual interrumpe a Roy para anotar su pedido.

                • B-buenos días ¿Que desea para desayunar?… Oh Puck ¿Qué haces aquí?

El sujeto misterioso deja de mostrar una inexpresividad en su rostro para luego dejar salir una sonrisa la cual nos sorprende a Roy y a mí por igual.

                • Hola amor, cuando baje del tren conocí a estas personas y son tan buenas que me invitaron a desayunar, ve y dile a tu padre que prepare tres desayunos de primera categoría.

 

                • ¿En serio? ¡Muchas gracias por elegir nuestro local para comer! Le diré a mi padre que le eche los mejores ingredientes a su comida.

Luego de aquella escena Roy solo se limitó a sentarse nuevamente y bajar la mirada, sabiendo que no podía hacer nada para salir de aquella situación golpea su frente con la mesa.

                • ¿Qué paso con lo de acusarme de ladrón?

 

                • Técnicamente lo eres así que no te hagas el loco.

 

                • ¿Puedes responder a mi pregunta?

 

                • … Venimos en busca de información de cómo curar a los inhumanos.

 

                • ¿Solo era eso? Vaya que seguirlos fue una pérdida de tiempo, por lo menos me invitaran la cena.

 

                • .. Invitar…

No puedo aguantar las de ganas de reírme por la situación de Roy por lo cual procedo a soltar pequeñas carcajadas.

                • No te rías demasiado, tu pagarás tu plato y pondrás la mitad del plato de nuestro invitado.

 

                • Pagaré lo que sea para ver cómo te humillan de esa forma.

 

                • * Tsk * Y se supone que tienes que protegerme.

Después de un par de minutos trajeron nuestra comida y tuvimos que volver a desayunar, aunque de todos modos Roy pidió empacar su comida, al parecer quería guardarla para más tarde.

Luego de que Puck terminara de comer este toma una servilleta para limpiarse su boca y acto seguido levantarse para irse del lugar.

                • ¿Ya te vas? Pensé que no tenías vigilados por ser “espías”.

 

                • Pues ya me respondiste que no lo eres y tus motivos para estar aquí no afecta a nuestras vidas.

 

                • ¿No afectan a sus vidas? Digo curar a los inhumanos, por los mismos es que nació Lieftia.

 

                • Error, Lief fundó estás tierras para poder salir de todo el sistema que se estaba armando en Snis, con o sin inhumanos Lieftia nacería.

 

                • ¿Sistema? ¿A qué te refieres?

 

                • Tengo trabajo que hacer, solo no hagan nada que me obligué declararlos con los soldados.

Después de ese último comentario Puck abandona el local dejándonos un poco confundidos por lo que dijo.

                • ¿A qué se refería a sistema?

 

                • No lo sé, solo sé que nuestro contacto está demorando más de lo normal.

Se estaba haciendo medio día y la persona con la cual nos íbamos a reunir no aparecía, tuvimos que salir del restaurante porque estábamos ocupando espacio para clientes y luego de gastar mucho dinero en comida de primera categoría no podíamos seguir consumiendo.

Decidimos esperar afuera del lugar bajo la sombra de un árbol con la esperanza de que en cualquier momento nuestro sujeto apareciese, pero con el pasar de las horas esa esperanza se perdía.

Sin más nada que hacer dejé mi estuche junto a Roy para colocarme a jugar a la pelota con unos niños que pasaban frente de nosotros. Ya luego de pasar otro par de minutos mi compañero se desespera por lo cual se levanta del lugar y se dirigirse a mitad de la calle y comenzar a patear piedras a todas partes.

Al principio me preocupe que le diera a alguien por andar haciendo tal acto imprudente, pero luego observé cómo en realidad estaba despejando el camino para la gente que iba sin zapatos y para las carretas que pasaban de vez en cuando.

                • ¿Huh? Pensé que habías perdido la cordura por tanto esperar, pero veo que solo te dio una crisis por limpiar calles.

 

                • Es solo que no soporto ver cómo estas piedras les causan incomodidad y aun así nadie se digne a echarlas a un lado.

 

                • Solo quieres ignorar el hecho de que volvimos a un callejón sin salida… Esperaba que al menos este contacto nos ayudara a salir de nuestra racha de perdidas ¿Ya son trece meses?

 

                • Catorce y contando, si pasan dos años sin avances digamos adiós a nuestros fondos de viaje y lo más probable es que nos coloquen como centinelas en una aldea no registrada en los mapas.

 

                • Por mí no hay problema con eso, pero de tu parte no creo que sobrevivas más de un mes sin estar cerca de una civilización moderna.

Luego de ese comentario procedo a reírme un rato de Roy, mientras tanto, este solo se limita a ignorarme mientras vuelve a sentarse donde estaba antes.

Me acerqué nuevamente a Roy para sentarme a su lado, en eso llega un tipo con capucha y capa larga el cual se coloca frente a nosotros para acto seguido quitarse la vestimenta la cual le tapaba su identidad, en ese instante nos dimos cuenta de que se trataba de nuestro contacto.

                • Disculpen la tardanza, estuve escapando todo el día de los soldados y se me hacía imposible poder entrar al centro de la ciudad, irónicamente estar aquí vuelve más díficil nuestra reunión.

 

                • ¡¿Sabes cuánto te llevamos esperando?! ¡Ya que estemos en Lieftia encubiertos es un peligro para que tú nos vuelvas el trabajo más difícil!

 

                • -Sentí que Roy apoyo una mano sobre mi hombro de manera que me permitió calmarme un poco- Usted no se preocupe por eso, con que llegarás ya vale la pena la espera ¿Vamos a un lugar seguro?

 

                • ¿Lugar seguro? Prácticamente tengo más de veinte soldados rodeándome por toda la manzana, este es el precio por ir más allá de los límites chico, toma.

Este le entrega a Roy una pequeña hoja con algunos apuntes, luego este se aleja de nosotros para empezar a correr mientras grita.

                • ¡Esto es todo es lo único que puedo darte, haz lo que nadie puede!

Inmediatamente salen de la nada varios soldados corriendo tras él, nosotros solo nos limitamos a observar la escena debido a que no podíamos tener contacto violento con las fuerzas de defensa de Lieftia.

Luego de que todos los soldados pasarán proseguimos a levantarnos del lugar para irnos a un callejón. Estando ahí Roy abrió la nota que le dieron, en la misma está escrita unas coordenadas con unas indicaciones para encontrar una caja.

                • Después de esperarlo todo el día lo único que nos da es un mapa para encontrar un tesoro… ¿Lo vamos a buscar verdad?

 

                • Claro que sí, no sabemos qué pasará con aquel hombre y muy probablemente esto es su último legado a la investigación.

 

                • Recuérdame ¿Quién te presento a este sujeto?

 

                • Fue “” quien me contacto con él, es profesor en una universidad… O más bien era, mejor salgamos de aquí antes que nos pase lo mismo a nosotros.

Salimos de aquel callejón intentando evitar tener contacto visual con los soldados que iban pasando a nuestro lado. Pero de la nada se escuchan varios disparos a lo lejos.

Toda la gente empezó a correr por el pánico por lo cual decimos ocultarnos entre toda la multitud hasta que pasará el susto inicial.

Nos refugiamos en un almacén en espera de ver que había pasado en la zona del tiroteo. Tuvieron que pasar varios minutos hasta que por fin vimos un carro de ambulancia entrando al lugar, vemos cómo sacan de un callejón a un cuerpo cubierto por una túnica llena de sangre.

Era más que obvio que se trataba del sujeto con el cual nos íbamos a reunir, por lo mismo no podía sentir un poco de lastima por él, no solo por su muerte si no también por qué no pudimos saber ni siquiera su nombre.

A pesar de todo no podía evitar pensar que tuvo que hacer para que les dispararan de esa manera, literalmente por lo que se veía a los lejos dejaron su cuerpo irreconocible con todos sus huesos rotos y agujeros por todas partes.

Sea cual sea el motivo por el cual lo ejecutaron deberemos tener cuidado de ahora en adelante si no queríamos terminar igual que él.

Ya cuando toda la gente comenzó a esparcirse por las calles decidimos salir del local en busca de una ruta hasta las afueras de la ciudad.

En el camino no podía evitar observar a Roy con una cara de preocupación y temor, lo más probable es que estuviera pensando en lo que pasó por lo cual decido distraerle hablando con él.

                • ¿Te sientes asustado que termines igual que aquel hombre?

Lo más probable es que se encontrara pensando en lo que sucedió, por lo cual me acerco a él con el propósito de distraerle un poco apoyando una mano en su hombro para llamar su atención

                • Puede que sí, digo… No hay ningún país que quiera detener las investigaciones contra la cura de los inhumanos, pero aun así cada vez que meto mi nariz en estos lares siento rozo más la muerte…

 

                • Tienes razón, pero también ten en cuenta una cosa, la muerte siempre ha sido nuestra compañera desde que comenzamos a trabajar juntos.

 

                • Aun así, tener la muerte siempre en tu espalda no trae nada bueno…

Este acaricia un poco su ojo parcheado para luego perder su mirada entre las personas que pasaban a nuestro lado.

                • Ese argumento sería válido si no fuera porque estoy comprometida a mantener con viva hasta que muera, solo después de mi muerte puedes comenzar a tener esos pensamientos -Acto seguido golpeó su espalda para que vuelva a entrar en razón-

Roy después de recibir aquel golpe estremece un poco su cuerpo para luego estirarse con todas sus fuerzas y posarse frente de mí.

                • Solo asegúrate de no herirme mientras me estás defendiendo, tus armas son muy peligrosas.

 

                • Pero eso las hace efectivas jejeje.

 

                • Si me lo preguntas es mejor usar un arma de fuego.

 

                • Supongo que para unas manos de princesa cómo las tuyas serán lo mejor jajajaja.

 

                • Sabía que dirías algo por el estilo jejeje.

Luego de reírnos mutuamente retomemos nuestro camino hacia el punto marcado en el papel que recibió Roy.

Al salir de la ciudad no pudimos evitar notar lo denso que se volvía el bosque que lo rodeaba. Los árboles se hacían más grandes y estaban más amontonados mientras avanzábamos, era muy fácil perderse en este lugar, por lo menos en el papel que nos dieron marca un lago que se podía ver en las lejanías.

Nos tocó caminar hasta el anochecer para poder llegar al punto que marcaba el papel, el lago tenía un aspecto mágico el cual se asemejaba a los oasis en un desierto en el sentido de que a mitad de la nada puedes encontrar un rayo de esperanza.

Decidimos descansar un poco antes de seguir en busca de lo que sea que nos haya dejado aquel sujeto extraño, Roy se sentó encima de una piedra para poder quitarse el traje formal que llevaba para luego abrir su maleta y colocarse el uniforme de la SD.

                • ¿Qué pasa? ¿No te gusta ir vestido elegante para trabajar?

 

                • Callate, solo no soporto el calor que provoca esa cosa, además, estando por estos lados ya nuestros disfraces no funcionan ¿Qué le diremos a los soldados? “¡Hola! Mi amiga y yo nos perdimos varios kilómetros de la ciudad donde íbamos a presentarnos” Sumando el hecho de que estamos indocumentados directamente nos trataran de espías, al menos así intentaran capturarnos para ver si llevan un bono.

 

                • Pero ellos se dejan llevar demasiado por su soberbia, preferirían matarnos si con eso pueden demostrar que son más fuertes que el promedio.

 

                • Solo quería quitarme el traje y ya Kai, tú no tienes ese problema porque podías usar la ropa de Hokori que siempre usas.

 

                • Eso demuestra que las vestimentas de Hokori son mejor que las de Basilia, tomare algo de agua mientras tú te sigues quejando de lo poco practica que es tu tierra.

Me acerco a la orilla del lago para tomar un poco de agua con mis manos y así poder beberla. Después de refrescarme noto un cúmulo de piedras hundido a un lado mío por lo cual decido acercarme para verlo con más detalle.

Entro un poco mojándome los pies para percatarme como las piedras estaban puestas de tal manera que tenían algo abajo, inmediatamente las retiro para ver cómo había una caja de madera gruesa debajo de las mismas.

Con ambas manos sostengo aquel objeto para sacarlo de ese cúmulo de piedras y llevarlo afuera para verlo mejor. Roy al ver lo que saque del agua se acerca a mí para inspeccionarlo por igual llegando a la misma conclusión que yo tenía en mente “Esto era lo que quería que encontráramos”.

Intentamos abrirla, pero tenía un candado por lo cual Roy iba a sacar una de sus armas para dispararle, pero rápidamente le detengo, el ruido podría llamar mucho la atención y dejarnos expuestos.

Me levanto del suelo para acercarme al estuche del shamisen para abrirlo y sacar del mismo mi katana la cual tenía varias armas amarrada a su alrededor para evitar que hiciera mucho ruido al moverse, lastimosamente pude ver como eso no funciono.

Retiro todo hasta la funda para poder usar el filo de la misma para romper aquel candado, luego de varios golpes al fin logro romperlo dejándonos abrir aquella caja.

Solo había un libro que a pesar de estar bajo el agua se encontraba totalmente seco por lo cual Roy lo saca rápidamente para empezar a leerlo como si su vida dependiera de ello.

Pasaban los minutos y el seguía cambiando de paginas y tomando un par de notas en una libreta que traía en mano, yo solo podía limitarme a mirarlo en silencio esperando a que dijera algo emociónate o por lo menos romper el silencio que había.

                • Entonces… ¿El libro tiene cosas utiles?

 

                • Oh pues aún no lo sé, estoy tomando notas de su bibliografía, dejo muchos datos personales aquí, es como si fuese un diario recopilatorio de su investigación por si le pasaba algo.

 

                • Pero ya llevas medio libro, ha este paso no sacaremos nada útil de aquí.

 

                • Para resumirte nuestro contacto se llamaba Thomas Bangalter y era profesor de biología en la universidad Central de Lieftia.

 

                • ¿Central? No era un profesor cualquiera, definitivamente era alguien con mucho conocimiento.

 

                • No solo eso, cada cuatro meses presentaba una tesis sobre los inhumanos, tiene registradas más de cuarenta en su historial, definitivamente tengo que llegar a esa universidad… Espera…

 

                • ¿Huh? ¿Qué pasa Roy?

 

                • Al parecer no registro una tesis, se limitó a tenerla anotada acá… Lo raro es que dice lo más obvio, una persona se vuelve en inhumano cuando es sometida a altos niveles de estrés y de un momento a otro pierde cualquier impulso de seguir viviendo por lo cual su cuerpo sufre una metamorfosis convirtiéndolo en monstruos con distintas características entre sí.

 

                • Wow… ¿Me estás diciendo que vinimos hasta para saber lo que un niño de diez años puede descubrir preguntándolo a cualquier adulto?

 

                • Y como si no bastara agrego una larga descripción sobre los inhumanos. Cuerpos grises desnutridos con un apetito insaciable por las carnes, también anoto los diferentes tipos… Esto lo sabe cualquier persona, tiene que ser un truco, apuesto que coloco esto para despistar a cualquiera que intentara de robar su información.

Roy saca un mechero de su bolsillo para encender un cumulo de ramas que había al lado, al estar la llama en alto acerca una página del libro para ver como aparecían de la nada letras en los espacios en blanco de las hojas.

                • P-pero… ¿Cómo supiste que eso funcionaria?

 

                • Puede que me haya retirado de la universidad por mis bajas calificaciones, pero no quita el hecho de que haya aprendido algunas cosas útiles entre ellas el cómo ocultar información que puede perjudicarte.

Entre ambos sostuvimos todas las hojas de la tesis que estaban en el libro para leer que había oculto en la misma. Mientras avanzábamos nos podíamos percatar como Thomas hacia experimentos fuera de los límites permitidos por Lieftia, entre eso probar la metamorfosis con animales.

Todo iba normal hasta que llegamos a cierto punto donde nuestros rostros solo podían expresar horror con lo que leíamos óny todo solía indicar que aquel profesor realizo experimentos con sus estudiantes, con la falsa promesa mejorar sus notas los llevaba aun cuarto oculto en los alcantarillados de la ciudad donde los exponía a altos niveles de estrés.

Pasaban semanas siendo torturados, sin alimentos, haciendo sus necesidades mientras estaban encadenados en sus celdas mientras veían como había otros que sufrían lo mismo.

Pero lo peor ocurría cuando se transformaban en inhuman. Les practicaba vivisecciones en busca de alguna forma de poder revertir aquella metamorfosis.

La tesis terminaba mencionando que no pudo hallar nada que ayudara a curar los inhumanos y que lo más probable es que nunca pueda existir una manera de erradicarlos, por lo cual había que enfocar las investigaciones en cómo usarlos en nuestro favor.

Inmediatamente Roy lanza el libro entero con la tesis a la fogata mientras le lanza más madera para aumentar su llama, no podía evitar mirar su rostro el cual expresaba solo frustración y asco.

                • Oye cálmate ¿En serio le vas a creer a alguien que hizo tales cosas para estudiar a los inhumanos?

 

                • La verdad me hubiera gustado matarlo con mis propias manos, ya sabes porque no puedo empuñar una pistola contra una persona.

 

                • Hasta con gente así tienes miedo de dispararle… Eso te vuelve más humano.

 

                • Gracias…

Nos quedamos en silencio un rato mirando cómo se volvían cenizas las hojas las cuales llevaban escritas el sufrimiento de mucha gente, pero eso no iba a impedir que nosotros siguiéramos con nuestro objetivo, la humanidad no puede seguir viviendo con los inhumanos al asecho.

Deje a Roy un momento a solas mientras iba a buscar su maleta para poder irnos del lugar, pero de la nada escucho un ruido proveniente de unos arbustos a nuestro lado.

Antes que pudiera reaccionar salieron dos inhumanos de la nada, uno de ellos ataco directamente a Roy mientras que el otro solo salta sobre mi intentando morder mi cuello, sin embargo, con mi mano izquierda sostengo con fuerza su garganta para acto seguido clavarle con fuerza dentro de su boca mi katana la cual atraviesa toda su cabeza.

Rápidamente corro hasta dónde está mi compañero para ayudarle. Sosteniendo mi arma con ambas manos hago un corte profundo sobre el monstruo el cual se encontraba forcejando con Roy.

Al quitarle de encima el inhumano me percato que le lograron hacer una herida profunda en el pecho. En ese preciso momento entro en pánico por lo cual intente taparlo con ambas manos mientras pensaba algo, sin embargo, comienzo escuchar más ruidos provenientes de los alrededores por lo cual vuelvo a levantarme para empuñar mi katana.

Pasaban los minutos y la noche aún no se terminaba. Las nubes tapaban la luz de la luna por lo cual la oscuridad era abrumadora, y estando solos a mitad de un bosque no ayudaba nada en nuestra situación. Los vientos soplaban con fuerza causando que mi cuerpo se helara provocando que no tuviera la mente fija en mi objetivo.

Solo podía tener la mirada fija ante mi entorno mientras sostenía con fuerza mi katana, manteniendo firme mi postura e intentando no separar mis pies del cuerpo de mi amo el cual se encontraba agonizando, con su sangre esparcida por todo mi cuerpo.

                • R-roy… D-dime que estas bien, solo tenemos que aguantar hasta el amanecer y podre llevarte a una aldea cercana para que te ayuden. Pero por favor ¡Aguante!

 

                • Creo que moriré primero por el frio que por el agujero en mi pech… -Vomita un poco de sangre- ¡Dios!… Nunca pensé sentir más dolor que aquella vez que me arrancaste medio dedo… Por lo menos ya no te lo echare más en cara Kai… ¡Porque ahora tengo un agujero en mi pecho! -Vuelve a vomitar sangre-

Me agacho un momento y dejo mi arma a un lado para poder revisar con cuidado la herida de mi amo, al levantar un poco su cuerpo observo como el agujero en su pecho llega hasta su espalda lo cual impide que pueda moverse.

Tomo de su bolsillo un frasco con hojas medicinales las cuales coloco en las heridas con el fin de apaciguar el dolor, luego corto varios trozos de tela de mi ropa con el fin de crear vendajes provisionales y así detener el sangrando.

De repente algo comienza a moverse por alrededor de los arbustos, por lo cual dejo al amo en el suelo e intento recoger mi arma rápidamente. Sin embargo, bruscamente aparece por mi espalda un inhumano el cual con sus garras intenta atacarme a los ojos, pero logro moverme a tiempo, este aterrizar donde estaba mi katana para acto seguido agarrarla desde la empuñadura con su boca.

                • Vaya, sí que eres un inhumano muy poco peculiar, tu forma es parecida a la de un lobo… Ven lobito dame mi arma por favor jejeje.

Cambio la posición de mis piernas de manera de que estén firmes y a la defensiva con el fin de poder prevenir cualquier otro ataque por sorpresa, luego cuidadosamente acerco mi mano derecha hasta mi cinturón para tomar un hacha Ono Bakuyaku• mientras con mi otro brazo trato de cubrirme.

El inhumano se acerca velozmente hacia mí para saltar y atacarme con mi propia arma, por lo cual usando mi antebrazo izquierdo desvió el filo de la misma hacia arriba de mi para luego alzar mi brazo derecho y dejar caer con fuerza el Ono Bakuyaku sobre su cuello.

La criatura cae herida al suelo con el hacha incrustada en el cuello, inmediatamente trata de levantarse sin embargo el arma de la nada explota volándole toda la cabeza en el proceso.

                • M-mierda… Esa fue mi última arma de apoyo, Solo me queda la katana… -Jadea un poco para luego arrodillarse y calmarse un poco- Tendré que llevarte ahora mismo Roy, no podemos esperar hasta que amanezca.

 

                • ¿En serio crees que podre salir de esta?… Hace un par de minutos deje de sentir mi cuerpo, ni se cómo esto hablando ahora -Su respiración se hacía más agitada a la vez que solo podía respirar por la boca-

Me acerco a él para levantarlo del suelo y luego cargarlo en mi espalda, al principio me costaba moverme, pero luego por simple inercia logro correr a una velocidad decente mientras intento no llamar la atención de más inhumanos cercanos.

Después de estar corriendo por un par de minutos, llegamos a un claro del bosque el cual se extendía hasta la lejanía. Desde donde estábamos podía ver las luces de un pueblo cercano, así que sin pensarlo dos veces vuelvo apresurar el paso. Pero repentinamente mi cuerpo siente un fuerte agotamiento, por lo cual caigo rendida al suelo.

                • ¡Ahhg! L-lo siento, de repente me siento demasiado cansada… -Bajo a amo Roy de mi espalda con el fin de tomar un poco de aire- Me duele demasiado el cuerpo.

 

                • -Tose con fuerza para luego intentar levantarse- Tranquila, Además, al parecer tomaste del frasco con hojas que te dije que solo tomaras cuando sea de vida o muerte, por ahora viviré un rato más.

 

                • Bueno, tu tenías un agujero que te atravesaba todo el pecho jajaja -Alzo mi katana para levantarme usándola como bastón de apoyo-

Mientras me levantaba me percate que tenía otro inhumano con forma de lobo detrás de mí. Estaba acechándonos mientras que también podía sentir movimiento proveniente detrás de Roy. Con pocas fuerzas que me quedaban levanto mi arma y con ambas manos, procuro empuñarla con fuerza.

La criatura al ver mi postura no tardo en acometer hacia mi saltando agresivamente, pero sin que se lo esperase, doy un salto hacia atrás dejando vía libre a mi compañero. Él estando arrodillado en el suelo saca de su cinturón un revolver y sin temblarle el pulso dispara dándole en la cabeza matándole en el proceso.

Yo por otro lado giro rápidamente para atacar al otro inhumano que estaba atrás de nosotros. Él salta hasta mi para morder el filo de mi katana con el fin de forcejear. Yo sin tener fuerza para librar mi arma, trato con una mano mantener su boca cerrada, mientras con la otra meter mis dedos con fuerza a unos de sus ojos.

La bestia afloja la mandíbula lo cual me permite sacar mi katana de sus fauces y sin que él pudiera reaccionar lo apuñalo en el cuello y cortándole toda la yugular en el proceso.

                • Me sorprende que supieras que estaba listo para atacar ¿Es algún tipo de habilidad de los Karasu? -Roy podía mantenerse de pie por sí mismo, pero aún le costaba mucho caminar-

 

                • -Me acerco a él para sostener su cuerpo y así poder caminar juntos- Claro que no, solo supe que usted no iba a morir en esa situación, es todo. Además, creo que tu si tienes algo sobrenatural que te permite exagerar con tus heridas.

 

                • … Ni con sarcasmo eres graciosa.

Despues de todo lo que pasamos pudimos llegar a la aldea. Los habitantes estaban asustados por nuestra presencia debido a que éramos de la SD por lo cual los soldados podrían hacernos pasar un mal rato, pero aun así decidieron ayudarnos con la condición de que les pagáramos bien.

Nos llevaron a una cabaña en la cual podíamos alojarnos hasta que Roy mejorara, mientras lo acostaban en una cama y preparaban todo para la operación entraban al lugar varios jóvenes los cuales ayudarían en el proceso.

Después de un par de horas y de una cirugía forzosa lograron cerrar la herida con gracias a la ayuda de los jóvenes lo cuales eran aspirantes a medicina que había en la zona. Aunque también en el proceso perdió mucha sangre por lo cual tendríamos que quedar varios días.

Fue una larga noche, pero al fin teníamos un momento de paz. Roy se encontraba descansado en la cama que nos prestaron, pero le costaba dormir debido a lo brusco que fue la operación. En cambio, yo podía descansar en la silla que estaba a su lado para cuidarlo, pero tengo que mantenerme alerta en todo momento. En el mundo que nos tocó vivir todo es posible.

                • Oye Kai… Me sorprende lo bien que esos chicos pudieron hacerse cargo de mi herida. Para sastres se morirán de hambre, pero pueden ser útiles para Sanación y Defensa, solo faltaría conseguirles bueno guardaespaldas como tú.

 

                • Recuerde que la manera de pensar de esta gente es diferente. No reconocen al gobierno actual por lo cual tampoco aceptaran ser parte de la SD. Aunque tienen sus razones para ello…

 

                • Jmmm… Sabes que no se puede hacer nada hasta que se encuentre una cura, sin ella solo andaremos en círculos como siempre.

 

                • Yo sé que lograras crear una, sino cuando mueras te buscare en el infierno para que sigas trabajando en el más allá jejeje –Al responderle le regalo una sonrisa para luego levantarme de la silla y recoger una vasija en la habitación- Iré por algo de agua, intente descansar que hablando no se recuperara.

Estaba abriendo la puerta para salir, pero de repente observo como hay varios hombres a fuera del lugar apuntando con armas de fuego. Rápidamente me lanzo al suelo para girar en el mismo mientras disparan en repetidas ocasiones hacia la puerta.

Volteo una mesa que estaba en la sala para poder tener cobertura mientras hago un inventario de mi equipamiento a la vez que trato de pensar un plan de huida para el amo.

                • ¡Salgan de ahí perros del gobierno! Saben que no son bienvenidos en territorio de Lief, por lo cual tendremos que matarlos como dictamos en el tratado que hicimos con la SD. ¡Les demostraremos lo fuerte que somos a esos falsos defensores! Señores, recarguen sus armas.

Tuvimos la mala suerte de que nos encontraran soldados Lieftianos a solo horas de haber terminado la operación del amo, una huida en estas condiciones sería imposible por lo cual me tocaba pelear con ellos.

Teniendo en cuenta que solo eran tres soldados, además de tener a mi disposición mi katana, dos cuchillos de mano y una granada de humo decido a ir de frente contra ellos mientras aun recargan sus armas.

                • ¡Roy! ¿Te encuentra bien? –Mientras gritaba me acercaba sigilosamente a la puerta de la entrada de la cabaña-

 

                • ­Claro… Me golpeé un poco la costilla al caer de la cama, pero ya estoy cubierto, espero que por esto no compliquemos las negociaciones de la SD con los Lieftianos…. Por cierto ¿A cuál dios tengo que rezar para que tengas suerte?

 

                • Pfff… Ya te lo he dicho cientos de veces… ¡No creo en los dioses!

Empujo la puerta con fuerza para luego abalanzarme encima del suelo y arrojar la granada de humo hacía de uno de los soldados Lieftianos aturdiéndole a él y a su al rededor al instante.

Rápidamente me levanto para sacar de mis bolsillos los dos cuchillos de mano y tirarlos a los pechos de dos soldados a mi izquierda. Solamente queda uno frente de mi por lo cual sostengo mi katana con fuerza para atacar directamente hacia su cuello.

                • ¡M-muere perra de la SD! –Inmediatamente apunta hacia mí para luego disparar-

Después de atacar y provocarle un corte profundo en su pecho bajo la mirada para ver como cae su cuerpo sobre suelo, de repente comienzo a sentir un dolor pulsante a un costado de mi brazo.

Al voltear me percato de que la bala que disparo aquel soldado me había rozado por completo el brazo, por poco me deja sin poder usarlo en combate. Me arrodillo un momento para descansar, pero para mí cadena de mala suerte veo como llegan más soldados hacia nosotros.

Mi cuerpo estaba agotado y más la herida que tenía sabía que sería un fastidio salir de esta situación. Por lo cual con mi mano derecha sosteniendo mi katana con fuerza y con la otra sosteniendo la herida, me levanto para luego embestir hacia ellos.

                • ¡Vengan que aún no es mi hora de muerte!

Esta era otra prueba en mi vida para poder cumplir mi sueño el cual requiere mucho sacrificio por delante, he perdido gente en el camino y también conoceré a mucha más la cual me brindara la mano para que no caiga.

Tengo la ambición de poder mejorar la vida de los demás, no quiero que más personas tengan que sufrir por cosas de las cuales no tiene culpa, cada quien merece poder vivir y nadie tiene el derecho de quitarle esa oportunidad.

La muerte siempre estará a mi espalda, por lo cual cada día que pase me volveré más fuerte con el único fin de poder cambiar este mundo, sin importar que adversidad se me ponga adelante no desistiré, esta es la vida que elegí vivir.

Shamisen: Instrumento de cuerdas japonés.

Ono Bakuyaku: Hacha explosiva en japonés.